Las drogas suelen llevar a comportamientos de riesgo en los que perdemos el control de lo que heacemos y de lo que está pasando a nuestro alrededor. Esto se traduce en un incremento de posibilidades de complicaciones en relaciones sexuales como pueden ser la violencia, las E.T.S. o los embarazos no deseados.

Se podría afirmar que drogas y sexualidad son dos términos perfectamente contrarios. Por una parte la sexualidad es algo natural e inherente a la persona, construye y estimula sensaciones y emociones positivas en el individuo; por otra parte, ayuda a mantener el control y voluntad de la vida personal. Estos son algunos argumentos que demuestran que son dos conceptos incompatibles entre sí, que los efectos que producen las drogas son evidentemente distintos.


Share/Bookmark

0 Comments:

Post a Comment



Entrada más reciente Entrada antigua Página principal